Redacción: Masd Digital
Cada 15 de agosto, la parroquia El Eno, en el cantón Lago Agrio, se transforma en el corazón espiritual de la Amazonia ecuatoriana. Miles de devotos caminan más de 20 kilómetros por la vía para congregarse en el Santuario Parroquial de El Cisne, una manifestación que combina fe católica, identidad comunitaria y las raíces históricas de una de las mayores advocaciones marianas del país.

Origen e Historia: Las raíces de la devoción (1594)
A finales del siglo XVI, los pobladores de la localidad de El Cisne (provincia de Loja) padecían una prolongada sequía que destruyó sus cosechas y amenazaba su supervivencia. Desesperados, decidieron abandonar sus tierras, pero la tradición relata que la Virgen María se les apareció y les prometió que haría llover y florecer los campos si construían un templo en su honor y abrazaban la fe.
El milagro de la lluvia: Tras la promesa, comenzó a llover torrencialmente, devolviendo la fertilidad a los suelos y salvando a la comunidad.

La talla de la imagen: En cumplimiento del voto, los pobladores viajaron a Quito para encargar la escultura al célebre artista de la Escuela Quiteña, Diego de Robles (autor también de la Virgen del Quinche y de Guápulo), quien talló la venerada imagen en madera de cedro en 1594.
¿Por qué se realiza la Romería original en Loja?
La peregrinación anual combina devoción religiosa, penitencia, cumplimiento de promesas (mandas) y un mandato histórico formal:
El Decreto de Simón Bolívar (1829): El Libertador Simón Bolívar, tras la Batalla del Portete de Tarqui, emitió un Decreto en Guayaquil el 28 de julio de 1829 concediendo la creación de una Feria Anual en Loja y autorizando el traslado formal de la imagen desde su santuario hasta la catedral lojana cada mes de agosto para rendirle homenaje y dinamizar la economía regional.
Agradecimiento y penitencia: Cientos de miles de peregrinos de todo el país caminan como muestra de fe, gratitud por favores recibidos o para implorar salud y protección.
El recorrido tradicional (70 a 74 km):

17 de agosto: Desde la Basílica de El Cisne hasta San Pedro de la Bendita.
18 de agosto: Desde San Pedro de la Bendita hasta Catamayo.
20 de agosto: Desde Catamayo hasta la Catedral de Loja, donde permanece hasta noviembre para sus festividades y la tradicional Feria Internacional de Loja, antes de retornar a su basílica.
La huella lojana y el nacimiento del Santuario de El Eno
En la Amazonía norte, el origen de esta devoción está estrechamente ligado a las olas migratorias de las décadas de 1970 y 1980. Con el auge petrolero y la apertura de la frontera agrícola, cientos de familias provenientes de Loja y de diversas provincias del austro se radicaron en Sucumbíos en busca de mejores oportunidades.
Junto a su esfuerzo laboral, los colonos trajeron consigo su mayor símbolo espiritual: «La Churona». Al encontrarse a cientos de kilómetros de su tierra natal, la comunidad impulsó la edificación de un templo en la parroquia El Eno consagrado a la Virgen del Cisne, permitiendo mantener vivas sus raíces y su vínculo espiritual.
Con el paso de los años y el respaldo del Vicariato Apostólico de San Miguel de Sucumbíos, la modesta capilla inicial dio paso a la consolidación del Santuario de El Eno, templo que custodia una réplica bendecida de la imagen y acoge los testimonios de fe de las comunidades rurales.

La peregrinación nocturna del 15 de Agosto
Coincidiendo con la solemnidad litúrgica de la Asunción de la Virgen María, la jornada central en El Eno reúne elementos de profunda religiosidad popular:
La caminata de la madrugada: Entre las primeras horas del 15 de agosto, miles de personas (familias, jóvenes y adultos mayores) parten a pie desde Nueva Loja y recintos aledaños, cubriendo el trayecto bajo la noche amazónica como penitencia o cumplimiento de promesas personales. La Romería parten de 4 puntos: Sector Puerto Aguarico, Comunidad Llurimagua, San Pedro de los Cofanes y Comunidad Fugones, Quinta Santa Priscila.
Concurrencia regional e internacional: La romería congrega no solo a fieles de Lago Agrio, Shushufindi o Cáscales, sino también a delegaciones de Orellana, Napo y del sur de Colombia (departamento de Putumayo).
Eucaristías y bendiciones: Durante todo el 15 de agosto se celebran misas campales presididas por el clero diocesano y el Obispo, acompañadas de procesiones y la tradicional bendición de peregrinos, objetos religiosos y vehículos.

Impacto socioeconómico y dinamismo local
Más allá de su dimensión religiosa, la festividad representa una de las fechas de mayor dinamización económica para la parroquia El Eno. Emprendedores locales, transportistas y comerciantes de gastronomía típica reciben a una marea humana de devotos, consolidando esta tradición como un pilar fundamental de la identidad cultural de la provincia de Sucumbíos.




